¿El derecho a la libertad o Radicalismo elegante?
 

El miércoles pasado (3 de junio) se publicó una columna de opinión a cargo del senador republicano Tom Cotton en la edición impresa y digital del afamado periódico estadounidense New York Times. A titulo de “Send In the troops” el republicano en poco mas de 10 párrafos y a manera de ensayo repudió las manifestaciones que se llevan a cabo noche tras noche desde ya poco más de 10 días en mas de 50 ciudades de los EE. UU. incluso las comparaba con las manifestantes tras la integración en la Universidad de Mississippi del primer estudiante afroamericano. Luego de la publicación, el diario estadounidense sufrió el mayor número de cancelaciones por parte de suscriptores en toda su historia (Unas 250 por hora). Incluso se llevaron a cabo manifestaciones por parte de sus mismos editores y columnistas del diario, muchos de ellos se ausentaron o publicaron en sus redes el descontento por la publicación. Dos días después de la publicación la columna (editada) de Tom Cotton inicia de este modo “Después de la publicación, este ensayo recibió fuertes críticas de muchos lectores (y muchos colegas del Times), lo que llevó a los editores a revisar la pieza y el proceso de edición. Con base en esa revisión, hemos concluido que el ensayo no cumplió con nuestros estándares y no debería haber sido publicado.”  ¿Derecho a la libertad o Radicalismo elegante? Lo cierto es que el ensayo del republicano afirmaba muchas hipótesis (contraria a la naturaleza misma de la hipótesis; suposición), como la intervención de la ANTIFA en las manifestaciones, o la generalización vandálica. La critica mas dura se desato tras su posición a favor del despliegue del ejercito para que el Estado cumpla con su objetivo constitucional de “proteger a cada uno de ellos de la violencia doméstica”.
Los pesos y contrapesos son las bases de una democracia, que comparte ideas y se manifiesta libremente. Sin embargo, existen ideas radicales que no solo se visten de palabras elegantes, si no que conforman discursos de odio, que lejos de contribuir al desarrollo entorpecen el avance al discutir ideas falaces. Por desgracia esta línea entre las ideas y las falacias son muy delgadas pues son formadas a partir de procesos subjetivos. Por ejemplo, en México la SCJN en la tesis aislada 2003623 define al discurso de odio como “aquellos que incitan a la violencia -física, verbal, psicológica, entre otras- contra los ciudadanos en general, o contra determinados grupos caracterizados por rasgos dominantes históricos, sociológicos, étnicos o religiosos.”  Y expone una brecha entre las expresiones de rechazo y los discursos de odio; los primeros se agotan en la simple fijación de una postura (contraria a la mayoría), y la segunda busca el fin practico de concretarse en acciones de violencia en todas sus manifestaciones.
Como sociedad debemos desarrollar el content curation (o curación de contenido), que se trata de un proceso para buscar, filtrar, leer, organizar y agregar valor propio a la información que se encuentra en la red.
Por cierto, hoy se conmemora el día del periodista en Argentina. Una labor de gran importancia, en especial el periodismo de investigación que se ha convertido en fuente de datos para entender las nuevas coyunturas sociales.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

LA RELACIÓN ENTRE EL ITER CRIMINIS Y EL GRADO DE EJECUCIÓN DEL HECHO TÍPICO.

MODELOS DE IMPUTACIÓN DE RESPONSABILIDAD A LAS PERSONAS JURÍDICAS EN EL SISTEMA JURÍDICO MEXICANO.